La polemica mujer rayó un carro y tiene un acta ante el Ministerior Público; los daños nunca fueron pagados.
La llegada de Anary “N”, pareja sentimental del síndico de Contla, Gilberto Flores Maldonado, a un área de la Secretaría de las Mujeres en Tlaxcala generó inconformidad sobre los filtros y criterios utilizados para integrar personal dentro de una dependencia encargada de atender y proteger a mujeres víctimas de violencia.
La observación pública se centra principalmente en Nydia Cano, responsable de la dependencia, debido a que Anary “N” arrastra antecedentes de conflictos durante su paso por el Ayuntamiento de Contla y además fue señalada públicamente por una ciudadana por presuntos daños a un vehículo en un supuesto episodio relacionado con celos.
De acuerdo con versiones difundidas en redes sociales, por esos hechos incluso existiría un acta iniciada ante el Ministerio Público. A ello se suman referencias de trabajadores municipales que señalan que durante su estancia en el ayuntamiento mantuvo constantes confrontaciones y diferencias internas.
Aunque hasta el momento no existe una resolución judicial pública sobre los señalamientos, ciudadanos consideran necesario revisar el perfil de quienes son incorporados a instituciones sensibles como la Secretaría de las Mujeres, debido a la naturaleza de las funciones que desempeñan.
El tema también alcanzó al síndico Gilberto Flores Maldonado, debido a las versiones que apuntan a que habría respaldado políticamente a su pareja durante diversos conflictos registrados en la administración municipal y que gracias a él su novia fue colocada en la dependencia estatal.
Ahora, las críticas se concentran en la Secretaría de las Mujeres y en Nydia Cano, pues ciudadanos consideran incongruente que una institución creada para atender casos de violencia y proteger a mujeres termine dando espacio a perfiles envueltos en señalamientos por presuntas agresiones y conflictos.
Esta acción demuestra que la titular de la dependencia no cuenta con la ética ni la preparación profesional para seleccionar a personal adecuado que esté al frente de la dependencia y que realmente brinde apoyo a mujeres violentadas por el contrario se trataría solamente de pago de facturas o acuerdos políticos para colocar personal a modo o con alguna recomendación política.
Este tipo de decisiones debilitan la credibilidad de la dependencia y mandan un mensaje equivocado sobre el compromiso real con la proteccion de las mujeres demostrando que tanto Nidia Cano como la dependencia están solo de adorno y no preocupadas ni ocupadas por brindar certeza jurídica, social y emocional a todas aquellas mujeres que enfrenten diferentes tipos de violencia.
