Asaltos, robos, crimen y los policías de Azain son un fracaso; pero se sienten dueños de la calle
La negativa del oficial a identificarse también evidenció posibles violaciones a los principios de transparencia y legalidad que deben regir el actuar policial.
La actuación de un elemento de la policía municipal de Apetatitlán puso al descubierto el abuso de autoridad luego de que se difundiera en redes sociales un video donde el uniformado encara con actitud prepotente a un joven y lanza una frase que ha provocado fuerte indignación ciudadana: “No estoy obligado a identificarme, pero sí estoy obligado a detenerte”.
El hecho, ocurrido presuntamente en calles del municipio gobernado por Azaín Ávalos Márbán, exhibe el momento en que el oficial adopta una postura intimidatoria y desafiante, negándose aparentemente a proporcionar datos de identificación mientras increpa al ciudadano.
Lejos de mostrarse conciliador o apegarse a protocolos básicos de actuación, el policía mantiene un tono altanero y confrontativo que rápidamente detonó críticas en plataformas digitales, donde usuarios acusaron un evidente abuso de poder y una conducta incompatible con el servicio público.
La grabación no tardó en viralizarse y abrió nuevamente cuestionamientos sobre la preparación, supervisión y control interno de la corporación policiaca de Apetatitlán, particularmente en una administración que ha insistido en proyectar una imagen de cercanía y seguridad.
Para ciudadanos, el video refleja una práctica que consideran cada vez más común donde elementos que utilizan el uniforme como mecanismo de presión antes que como herramienta de protección ciudadana. La negativa del oficial a identificarse también evidenció posibles violaciones a los principios de transparencia y legalidad que deben regir el actuar policial.
El caso de Apetatitlán ahora se suma a la lista de episodios que han colocado bajo escrutinio el comportamiento de policías municipales en Tlaxcala, y pareciera que al alcalde no le interesa poner orden y es tapadera de la actuación de sus elementos, que al igual que él se comportan de manera arbitraria y prepotente.