Organizaciones que han seguido el comportamiento ambiental del área señalan que en este ecosistema único en la región, es uno de los pocos espejos de agua que aún prevalecen en la entidad.
La discusión por un posible centro de manejo de residuos en la zona de Atlangatepec ha comenzado a preocupar entre habitantes y organizaciones ambientales, que advierten que su ubicación, muy cerca de la laguna, podría detonar un problema ecológico de gran alcance.
El punto de preocupación es la Laguna de Atlangatepec, considerada el principal humedal de Tlaxcala y un sistema natural que no solo almacena agua, sino que sostiene actividad biológica, agrícola y climática en la región.
Organizaciones que han seguido el comportamiento ambiental del área señalan que en este ecosistema único en la región, es uno de los pocos espejos de agua que aún prevalecen en la entidad.
A ello se suma la presencia de peces, anfibios y vegetación acuática que depende directamente de condiciones estables del agua.
A esto se suma un contexto ambiental ya sensible en la zona, donde el nivel del agua varía de manera estacional y el entorno agrícola ejerce presión constante sobre los recursos naturales, lo que reduce márgenes de recuperación ante cualquier alteración.
Entre los efectos potenciales mencionados por organizaciones se encuentran la reducción de aves migratorias, alteraciones en la cadena alimenticia acuática, contaminación progresiva del agua, aparición de fauna nociva y afectaciones indirectas a comunidades cercanas que dependen del entorno.
En este escenario, los colectivos ambientales han solicitado que el proyecto sea sometido a revisión técnica completa, con énfasis en estudios de impacto ambiental e hidrológico, antes de cualquier decisión definitiva.
La exigencia que se ha ido repitiendo es que la laguna no puede ser tratada como un espacio disponible para infraestructura de residuos.
Porque si el equilibrio del sistema se rompe, el daño no sería local ni temporal: afectaría de forma directa al principal reservorio natural de Tlaxcala.
Por lo anterior hicieron un llamado a los gobiernos federal y Estatal para reconsiderar la propuesta de la instalación del polo de desarrollo de economía circular y realizarlo en otro sitio que no genere severos daños ambientales del estado.
