La también exembajadora reconoció que gobernar implica asumir aciertos y errores.
En el marco de la presentación de su libro El valor de las palabras, la fuerza de los hechos terminó convirtiéndose en una reflexión sobre la política, el ejercicio del poder y los retos que enfrentan quienes gobiernan. La exgobernadora de Tlaxcala, Beatriz Paredes Rangel, aprovechó su encuentro con medios de comunicación para hablar menos de su legado y más de los aprendizajes que, asegura, le dejó su paso por la administración pública.
Con un tono relajado, la también exembajadora reconoció que gobernar implica asumir aciertos y errores, e incluso admitió que una de las lecciones más importantes que le dejó su administración fue la necesidad de tomar decisiones con mayor oportunidad.
«Perdí mucho tiempo como gobernadora; me tardé en tomar decisiones y pudimos haber hecho muchas cosas más», expresó al hacer un balance de su gestión al frente del gobierno de Tlaxcala.
Para Beatriz Paredes, esa autocrítica es precisamente una de las razones por las que ha logrado mantenerse vigente en la vida pública durante varias décadas. Señaló que ningún político puede aspirar a conservar credibilidad si no está dispuesto a reconocer aquello que pudo hacerse mejor.
«De ninguna manera he sido una política perfecta. No puedes seguir vigente si no tienes capacidad de autocrítica», comentó.
La exdirigente nacional del PRI explicó que esa visión también quedó plasmada en El valor de las palabras, la fuerza de los hechos, una obra que recopila buena parte de su trayectoria política, desde sus primeros años como diputada local, su paso por el liderazgo campesino, la gubernatura de Tlaxcala y su experiencia como legisladora y diplomática.
Recordó que comenzó su participación política desde muy joven, formando parte de cuadros políticos en Huamantla, experiencia que marcó el inicio de una carrera de más de cinco décadas en el servicio público.
Incluso reveló que decidió que el libro no fuera presentado por escritores o intelectuales para evitar que la publicación se convirtiera en una serie de elogios hacia su persona.
«No quise que ningún escritor ni escritora comentara mi libro para que no me echaran porras», dijo entre sonrisas.
La presentación de la obra contará con los comentarios del rector de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, Serafín Ortiz Ortiz, institución a la que reconoció por mantenerse en crecimiento y consolidarse como referente académico en distintas áreas profesionales.
«Admiro a la UATx y al equipo que ha logrado mantener a la universidad creciendo y siendo referente para varias carreras», señaló.
En otro momento de la conferencia, Beatriz Paredes defendió el papel que desempeñan los medios de comunicación en el fortalecimiento de la democracia mexicana y destacó la importancia de garantizar el ejercicio de la libertad de expresión.
«Por eso admiro a los periodistas; son esenciales en la vida democrática de México. La libertad de expresión es indispensable», afirmó.
Respecto al panorama político estatal, la exgobernadora descartó cualquier participación en la definición de candidaturas rumbo a la elección de 2027 y aseguró que corresponde a las y los tlaxcaltecas conducir ese proceso.
«No tengo intervención en el proceso de sucesión de 2027. No lo considero pertinente; les toca a los tlaxcaltecas vivir y resolver sus procesos democráticos», puntualizó.
Finalmente, explicó que su libro forma parte de la colección Gobernadores de Tlaxcala, impulsada por la Secretaría de Cultura del estado para preservar la memoria política de la entidad. La secretaria Karen Villeda Álvarez recordó que la serie editorial comenzó con el volumen dedicado a Tulio Hernández Gómez y continuó con el de Alfonso Sánchez Anaya; ahora incorpora el testimonio político de Beatriz Paredes, quien, más que escribir una autobiografía, dijo haber buscado dejar un ejercicio de reflexión sobre el poder, la responsabilidad pública y el valor de reconocer los propios errores.
