No necesito fingir que vengo del pueblo: Ana Lilia lista y segura para el proceso interno de Morena 

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Asegura que su principal activo político no son las estructuras de poder, sino casi tres décadas caminando comunidades, escuchando a la gente y construyendo una carrera.

 

 

 

En medio de un proceso interno que ha estado marcado por la promoción abierta de algunos aspirantes, la difusión constante de encuestas y el debate sobre el uso de recursos públicos, la senadora con licencia Ana Lilia Rivera Rivera decidió enviar un mensaje distinto: asegura que su principal activo político no son las estructuras de poder, sino casi tres décadas caminando comunidades, escuchando a la gente y construyendo una carrera «a ras de suelo».

Lejos de centrar su discurso en sus adversarios, Rivera insistió en que la mayor fortaleza de cualquier aspirante de Morena debe ser la confianza que haya construido con la ciudadanía a lo largo de los años y no durante unos cuantos meses de promoción política.

«He estado cerca de la gente casi 30 años. Eso no se improvisa. El reconocimiento, el respeto y el cariño del pueblo nacen de la congruencia y del trabajo permanente», expresó durante una entrevista.

Para la ex presidenta del Senado, su historia personal es también su mejor carta de presentación.

Afirmó que no necesita construir una imagen de cercanía porque, dijo, forma parte de las mismas comunidades que hoy recorre.

«No tengo que fingir. Amo a mi pueblo. Conozco sus tristezas, sus necesidades y también sus anhelos porque los he escuchado durante toda mi vida pública.»

Rivera recordó que su formación política siempre ha estado vinculada a las causas sociales y a los principios históricos de la izquierda, por lo que aseguró que su manera de ejercer el servicio público siempre ha estado enfocada en combatir la desigualdad.

«Siempre he sido una mujer de principios e ideales. Tengo una raíz profunda de izquierda y mi compromiso ha sido luchar para que las decisiones públicas beneficien a las mayorías.»

En ese contexto, sostuvo que el llamado humanismo mexicano que impulsa Morena debe reflejarse en la conducta cotidiana de quienes aspiran a representar al movimiento.

Por ello, defendió que durante el actual proceso interno ha decidido respetar estrictamente las reglas establecidas por el partido.

«No utilizo instituciones, no utilizo presupuesto público, no utilizo la estructura gubernamental. Mi trabajo sigue siendo caminar con la gente.»

Sin mencionar nombres, dejó entrever que no todos los participantes han mantenido esa misma conducta y consideró que existe una crítica legítima de quienes sí han respetado los lineamientos internos frente a quienes, dijo, parecen haberlos dejado de lado.

Aun así, evitó entrar en confrontaciones.

Para Rivera, el verdadero árbitro no será el gobierno estatal, ni la dirigencia local, ni las encuestas privadas que diariamente aparecen en redes sociales.

Explicó que el proceso será conducido exclusivamente por la Comisión Nacional de Elecciones y la Comisión Nacional de Encuestas de Morena, órganos que tendrán la responsabilidad de levantar el estudio que definirá quién encabezará los trabajos de organización política en Tlaxcala.

Incluso cuestionó la proliferación de ejercicios demoscópicos promovidos por distintos grupos.

«Hay una guerra de encuestas. Lo importante será la encuesta del partido, porque quien realmente va a decidir es el pueblo.»

La senadora con licencia insistió en que la calidad moral de quienes participan terminará siendo determinante para la decisión de la militancia y simpatizantes.

Aseguró que los ciudadanos cuentan hoy con mayor información para distinguir entre quienes han construido una trayectoria y quienes únicamente aparecen durante las épocas electorales.

«El pueblo está más informado que nunca. Va a decidir libremente quién merece su confianza.»

Rivera también envió un mensaje de disciplina partidista.

Señaló que, independientemente del resultado, respetará la decisión que tome Morena, tal como ocurrió en procesos anteriores.

«Me registré aceptando las reglas del partido. Si no soy favorecida, respaldaré a quien resulte designado porque primero está el movimiento.»

Más allá de la contienda interna, dijo que su objetivo inmediato es seguir fortaleciendo la organización territorial de Morena.

Recordó que tan solo durante 2025 encabezó varias asambleas informativas para difundir los avances de la Cuarta Transformación y aseguró que continuará formando estructuras ciudadanas que respalden el proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum.

«Me veo construyendo unidad, dialogando incluso con quienes piensan diferente y formando un gran ejército ciudadano que fortalezca el movimiento.»

En la parte final de la entrevista, Rivera llamó a dejar atrás el miedo y apostar por la participación política desde las bases.

«Este es nuestro momento. México nos necesita y Tlaxcala también. Necesitamos jóvenes conscientes, ciudadanos comprometidos y un estado que deje de sentirse menos que los demás. Yo estoy preparada y espero que el pueblo también lo esté para decidir su futuro», concluyó.