SE PERDIÓ EN LA CANCHA, PERO NO EN VALORES
Aunque el resultado no favoreció a México, la afición volvió a demostrar por qué es reconocida dentro y fuera del país.
Al término del partido entre México e Inglaterra, decenas de aficionados que se reunieron en Monterrey permanecieron en el lugar para recoger botellas, cartones y la basura que quedó tras la celebración.
Con esta acción, recordaron el ejemplo que en su momento dieron los aficionados japoneses y coreanos, demostrando que el respeto por los espacios públicos también forma parte de la pasión por el fútbol.
Porque un marcador puede cambiar, pero los valores permanecen.
Aplausos para quienes entienden que apoyar a la Selección también significa cuidar el lugar donde se celebra.
