Haydee Gisela Lucero incurre en despidos masivos, mientras la SIA se cae a pedazos 

Comparte....

 

 

Los inconformes también criticaron que algunos nombramientos no correspondan a personas con experiencia en el sector agropecuario.

 

 

 

 

En la Secretaría de Impulso Agropecuario (SIA) el ambiente se ha convertido aterrador, debido a que trabajadores aseguraron que los despidos y movimientos de personal se han vuelto parte del día a día, situación que ha generado molestia e incertidumbre entre quienes aún permanecen en la dependencia.

Las fuentes, que pidieron no revelar su identidad por temor a represalias, señalaron que desde la llegada de la titular, Haydee Gisela Lucero Zepeda, las decisiones sobre el personal han provocado inconformidad y consideraron que la dependencia atraviesa uno de sus momentos más complicados.

Según versión de los quejosos la funcionaria ex priista y ahora neomorenista ha metido a la nómina gente de su confianza y ha despedido a otros profesionistas en el ramo, sin justificación alguna.

Desde su secretaria particular, el enlace de Comunicación Social a manos de Rosario de Hita así como otras personas que son relacionadas directamente con la funcionaria han sido acomodadas mientras otros fueron despedidos.

A ello se suma el nombre de Juan Olmedo de la Sota, jefe de programa de la Secretaría, de quien trabajadores afirman que presuntamente aprovecha parte de su horario laboral para realizar actividades políticas en favor del presidente municipal de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García. De comprobarse, el caso podría ameritar una revisión por parte de las instancias competentes.

Los inconformes también criticaron que algunos nombramientos no correspondan a personas con experiencia en el sector agropecuario, por lo que consideran que las decisiones dentro de la dependencia han respondido más a otros intereses que a las necesidades del campo.

Mientras los productores siguen esperando apoyos y respuestas, dentro de la Secretaría, aseguran los trabajadores, la atención parece estar concentrada en los cambios de personal y la operación interna, un escenario que mantiene el descontento entre quienes forman parte de la dependencia.