Representantes de los 25 planteles señalaron que el caso se ha convertido en un símbolo de la incertidumbre.
Con una corona floral en las manos y la fotografía de un compañero que falleció hace un año, trabajadores de los Centros de Educación Media Superior a Distancia (EMSaD) volvieron a alzar la voz para exigir el pago del seguro de vida que, aseguran, la familia del docente sigue sin recibir.
Representantes de los 25 planteles señalaron que el caso se ha convertido en un símbolo de la incertidumbre que viven los trabajadores del subsistema, pues afirman que actualmente ninguno cuenta con la certeza de estar protegido por un seguro de vida, pese al riesgo que implica dejar desamparadas a sus familias.
Durante la manifestación recordaron que ha pasado un año desde el fallecimiento del maestro y, hasta ahora, sus seres queridos continúan sin obtener el recurso que legalmente les correspondería. «No es posible que una familia tenga que esperar tanto tiempo por una prestación que debería entregarse sin tantos obstáculos», expresaron.
Los docentes también reprocharon la falta de respaldo por parte del director general del CECyTE-EMSaD, Darwin Pérez y Pérez, a quien acusaron de no ofrecer respuestas claras ni atender la preocupación del personal. Según los manifestantes, tampoco existe información sobre la situación del seguro de vida del resto de los trabajadores, lo que ha incrementado la incertidumbre entre la plantilla laboral.
«Hoy es la familia de un compañero la que sigue esperando; mañana podría ser cualquiera de nosotros», señalaron los inconformes, quienes insistieron en que el problema ya no es solo el retraso en un pago, sino la falta de certeza sobre una prestación considerada fundamental para los trabajadores.
Los representantes de los 25 planteles advirtieron que continuarán con los reclamos hasta obtener una respuesta concreta y pidieron que el caso deje de pasar de escritorio en escritorio.
