Torpemente Garrido quiere limpiar su pasado y reconstruir presencia, pero el pueblo no olvida.
José Luis Garrido Cruz parece haber activado nuevamente su maquinaria política. El exdiputado local y actual funcionario vinculado al sector educativo federal comenzó a intensificar su presencia en redes sociales con mensajes de promoción, una estrategia que representa el intento de reposicionarse rumbo a una nueva candidatura y regresar a una curul en el Congreso de Tlaxcala o bien a nivel federal.
Garrido, quien ya ocupó un espacio como diputado local por el Partido Encuentro Social, intenta ganar la simpatía de la gente pero arrastra una serie de polémicas que marcaron su paso por la vida pública.
Entre los episodios que han generado críticas se encuentra el accidente en el que una unidad propiedad del Congreso local resultó dañada tras un choque y volcadura cuando era legislador.
A ello se suma la controversia por la difusión de imágenes en un centro nocturno, donde fue identificado en un table dance mientras también se ostentaba como ministro de culto, un episodio que generó críticas por la contradicción entre su actividad pública y su comportamiento privado.
Ahora, con una mayor actividad en redes sociales, el cuestionable funcionario busca un proyecto ciudadano o a la astucia de volver a ocupar un cargo de elección popular que le permita recuperar influencia, espacios de poder y los beneficios que representa una posición pública.
Torpemente Garrido quiere limpiar su pasado y reconstruir presencia, recuperar terreno político y buscar nuevamente una posición desde donde pueda tener protección institucional y un nuevo espacio de poder. Sin embargo para quienes lo conocen bien se trata de una nueva etapa de participación política para mantenerlo vigente ante la ciudadanía aunque se ha convertido en un personaje rechazado por sus pésimas y malas decisiones.
