Luis Antonio Herrera
Pienso que hay momentos que nos recuerdan por qué vale la pena apoyar a nuestros jóvenes.
Hace unas semanas, fui invitado por Carlos Mata Razgado, presidente de la Asociación del Deporte Escolar de Tlaxcala (ADETLAX), al abanderamiento de las y los atletas que representarían a nuestro estado en la Gimnasiada Nacional 2026, realizada en Pachuca, Hidalgo.
Fueron 46 atletas y seis entrenadores, preparados para competir en karate, taekwondo, judo, natación, atletismo y ajedrez.
En esa ocasión, tuve la oportunidad de entregarles un pequeño incentivo como muestra de apoyo y, sobre todo, de desearles que disfrutaran la competencia y dieran lo mejor de sí.
Hoy me da todavía más gusto saber que regresaron a Tlaxcala con 17 medallas: en judo, dos oros, tres platas y un bronce; en karate, dos oros; en ajedrez, un oro; y en taekwondo, tres oros y cuatro platas.
Estoy seguro que, detrás de cada medalla, hay horas de entrenamiento, disciplina, sacrificios y momentos en los que seguramente tuvieron que decidir entre rendirse o seguir adelante.
Ahora, más que celebrar los resultados, quiero reconocer a cada atleta, a sus entrenadores y a sus familias. Estoy convencido que, cuando un joven representa a Tlaxcala, no solamente lleva un uniforme: lleva consigo el nombre de nuestro estado.
Me siento afortunado de aportar a jóvenes que están demostrando que el talento tlaxcalteca puede llegar muy lejos.
Creo firmemente que apoyar al deporte es una forma de participar en nuestra comunidad. Un incentivo puede parecer pequeño, pero cuando un joven sabe que alguien cree en su esfuerzo, recibe un mensaje importante: vale la pena seguir trabajando por sus sueños.
Y debemos hacerlo más seguido. No hay que apoyar a nuestros jóvenes únicamente cuando ganan una medalla; hay que acompañarlos durante el proceso, cuando entrenan, enfrentan dificultades y buscan una oportunidad.
Hoy toca celebrar con gusto a nuestra selección de ADETLAX.
Muchas felicidades a todas y todos por este gran logro. Que estas 17 medallas sean solamente una parte de todo lo que todavía está por venir, porque en el deporte, como en la vida, siempre habrá una nueva oportunidad para demostrar de qué estamos hechos.
Mi reconocimiento y felicitación a todas y todos los que pusieron en alto el nombre de Tlaxcala, y por recordarnos que todo campeón acepta la revancha.
Gracias por su atención. Hasta la próxima.