Lorena Cuéllar culpa a todos menos a su gobierno por el fracaso del Polo de Basura en Atlangatepec
La mandataria atribuyó el fracaso a la existencia de un negocio privado de manejo de basura en la zona.
La gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros confirmó la cancelación de manera definitiva el proyecto del Polo de Desarrollo de Economía Circular de residuos que se pretendía instalar en San Pedro Ecatepec, en el municipio de Atlangatepec luego de enfrentar la oposición abierta de los pobladores.
La mandataria atribuyó el fracaso a la existencia de un negocio privado de manejo de basura en la zona y a una supuesta campaña de desinformación, deslindándose de cualquier responsabilidad en la falta de socialización del proyecto.
«El Polo de Economía Circular era quitar la basura, olvidarnos de la basura para pasar a un método diferente para ayudar a la población, para no contaminar, para ayudar a cuidar la salud, lamentablemente pues unos cuantos a veces dan mala información», declaró.
Incluso un tanto molesta e irónica atajó; «voy a tener que ahorrarme esos recursos, ellos desean que continúe el tiradero ahí y ahí va a continuar».
De acuerdo con habitantes consultados, la oposición no surgió por defender un tiradero particular, sino por la falta de información técnica, de estudios de impacto ambiental y de una consulta previa.
El proyecto federal fue presentado por el Ejecutivo estatal sin asambleas comunitarias y sin garantías sobre el manejo de lixiviados y residuos peligrosos.
En contraste, Cuéllar Cisneros aseguró que su administración continuará con la clausura de tiraderos en otros puntos del estado, aunque datos de la propia Secretaría del Medio Ambiente reconoce que Tlaxcala mantiene más de una decena de sitios de disposición final a cielo abierto operando sin norma.
Al ser cuestionada sobre su futuro político, la gobernadora reiteró su permanencia en la 4T.»Vamos a trabajar mucho con nuestra presidenta, tengo un compromiso enorme con ella y deseo que sigamos coincidiendo siempre con esta cuarta transformación», afirmó.
Con esta cancelación, suma un proyecto ambiental fallido más en una administración que prometió cerrar tiraderos y hoy deja uno más abierto como castigo político.