Blanca Angulo se hace la víctima de las redes para tapar el desastre que trae en Chiautempan
Le preocupa, dijo, que las nuevas generaciones piensen que todos los gobernantes son corruptos.
La presidenta municipal de Chiautempan, Blanca Angulo Meneses, ofreció una rueda de prensa que parecía más un desahogo personal que un informe de gobierno.
En lugar de anunciar obras terminadas, se dedicó a quejarse de las críticas en redes sociales. Acusó desinformación, dijo que hay contenidos que buscan desacreditarla, culpó al morbo y hasta a la inteligencia artificial de crear publicaciones en su contra.
«Las cosas con morbo son las que más llaman la atención», se lamentó, como si el problema de Chiautempan fueran los memes y no los baches.
La alcaldesa habló de libertad de expresión, dijo que la respeta, pero enseguida pidió que no se le critique sin verificar, exigiendo que los ciudadanos se cercioren antes de señalarla.
Le preocupa, dijo, que las nuevas generaciones piensen que todos los gobernantes son corruptos. Le preocupa la percepción, no el hecho de que su gobierno no da resultados para cambiar esa percepción.
Pide que se diferencie entre información comprobable y la que busca desacreditar, pero es su propio Ayuntamiento el que no entrega información comprobable.
Mientras se victimiza, los pendientes sobran y es que sobre el distribuidor vial reconoció que sigue sin terminarse, admitió que faltan iluminación y pintura, que no hay fecha de apertura y que solo está en comunicación con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
Después de meses, Chiautempan sigue esperando una obra que no es ni siquiera municipal y que ni así puede empujar para que se concluya. En el tema de los socavones y las vialidades no dio un plan de bacheo, no dio montos, no dio fechas, solo generalidades para salir del paso. En la basura, su gran aporte fue decir que se recolectan 275 metros cúbicos y pedirle a la ciudadanía que no deje basura en las calles. Trasladó la responsabilidad a los vecinos, mientras presume que su personal de Servicios Públicos trabaja día y noche.
Donde más se enredó fue en la fiscalización. Se puso a citar montos de ejercicios anteriores, donde hubo millones de pesos sin comprobar y que pese a esa lamentable situación, las cuentas públicas de sus antecesores fueron aprobadas, mientras que los estados financieros de ella con montos menores y documentación por comprobar, son señaladas “como si se tratara de un desvío de recursos”.
Al ser cuestionada si está interesada en participar en otro cargo de elección popular, dijo que su prioridad es concluir el periodo municipal, No mejorar, no resolver, no entregar, solo concluir e irse.
Esa es la síntesis del gobierno de Blanca Angulo, una presidenta que no entrega el distribuidor, que no tapa los socavones, que no resuelve la basura, que no aclara las cuentas, pero que sí tiene tiempo para llorar porque la critican en redes sociales.