Rechazan el chiquerо; pobladores de Tetla no dejan que funcione relleno sanitario improvisado
Reprocharon que hasta ahora no se les haya presentado públicamente un expediente técnico que permita conocer si se trata de una planta recicladora, un centro de transferencia o un espacio destinado a la disposición final de basura.
La resistencia vecinal contra el posible establecimiento de un sitio para recibir y procesar residuos en la zona de Tetla de la Solidaridad sumó a habitantes de Plan de Ayala y Santa María Zotoluca, quienes decidieron organizarse para impedir que el lugar sea utilizado como destino de los desechos provenientes de otros municipios.
Con una guardia permanente y el cierre de los accesos al terreno señalado para el proyecto, los pobladores buscan evitar que se realicen descargas de basura mientras no exista información clara sobre las características de la obra y las autorizaciones correspondientes.
La inconformidad se intensificó luego de que habitantes reportaran la llegada de camiones recolectores que presuntamente pretendían depositar residuos en el inmueble. La presencia de estas unidades encendió las alertas entre los vecinos, quienes consideran que se intenta avanzar con el proyecto antes de resolver las dudas y el rechazo de las comunidades involucradas.
El conflicto no se limita a la oposición a una instalación, sino que exhibe la falta de acuerdos sobre dónde y bajo qué condiciones se pretende resolver el problema de disposición final de los residuos sólidos en Tlaxcala.
Los habitantes adviertieron que el terreno se encuentra en una zona donde prevalecen actividades agrícolas y existen preocupaciones por la posible afectación de los mantos acuíferos. Entre sus principales temores están los escurrimientos de lixiviados, la filtración de sustancias contaminantes al subsuelo, los malos olores y la aparición de fauna nociva.
Además, reprocharon que hasta ahora no se les haya presentado públicamente un expediente técnico que permita conocer si se trata de una planta recicladora, un centro de transferencia o un espacio destinado a la disposición final de basura, pues consideran que no son instalaciones equivalentes y sus impactos ambientales tampoco son los mismos.
El cierre y la saturación de sitios de disposición final, entre ellos el relleno sanitario Morelos, en Atlangatepec, han obligado a buscar alternativas para evitar que los desechos municipales se queden sin destino.
Sin embargo, la búsqueda de terrenos para trasladar o concentrar la basura ha provocado inconformidad en distintas localidades. En Plan de Ayala, pobladores ya habían manifestado su rechazo a la instalación de una empresa recicladora y denunciado presuntas prácticas de acarreo para respaldar el proyecto, mientras que habitantes de otras comunidades de Tetla y Tlaxco también han expresado su negativa a convertirse en receptores de los residuos.
A este escenario se suma la exigencia de los trabajadores del reciclaje y pepenadores, quienes han pedido ser considerados dentro de cualquier estrategia de aprovechamiento de residuos, al advertir que estas decisiones también afectan a quienes dependen económicamente de la separación y comercialización de materiales.
Los pobladores sostienen que no se trata de evadir el problema de la basura, sino de impedir que una solución improvisada termine trasladando los riesgos ambientales a sus comunidades. Por ello, demandan que las autoridades municipales y estatales transparenten el proyecto, presenten los estudios de impacto ambiental, acrediten los permisos y expliquen quiénes serían responsables de su operación.