Voleibol de Playa es un rotundo fracaso en Tlaxcala; Lorena Cuéllar dice que no hay delincuencia 

 

Se suma una percepción creciente de inseguridad que, lejos de disminuir, se mantiene como uno de los principales factores que frenan la llegada de turistas.

 

 

 

Mientras la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros insiste en proyectar a Tlaxcala como un destino turístico de talla internacional, la realidad dista mucho de ese discurso optimista: el turismo no repunta, la inseguridad persiste y los eventos internacionales no han dado los resultados prometidos.

Aunque declaró que el Tour Mundial de Voleibol de Playa ha sido un éxito en la entidad, en los hechos no es así.

Lejos de consolidar al estado en el mapa global, evidenció la falta de impacto real en la atracción de visitantes. La expectativa de una importante derrama económica quedó corta, con baja ocupación hotelera y escasa presencia de turistas, lo que generó cuestionamientos sobre la efectividad de estas estrategias.

Comerciantes y ciudadanos coinciden en que Tlaxcala no vive un auge turístico, sino todo lo contrario. Señalan que la afluencia de visitantes sigue siendo limitada y que muchos espacios continúan sin el dinamismo económico que el gobierno presume. A esto se suma una percepción creciente de inseguridad que, lejos de disminuir, se mantiene como uno de los principales factores que frenan la llegada de turistas.

Aunque desde el gobierno estatal se insiste en que Tlaxcala es una entidad segura, en la práctica persisten reportes de robos y falta de vigilancia en distintas zonas, lo que contradice el mensaje oficial y genera desconfianza tanto en habitantes como en potenciales visitantes.

La supuesta coordinación con sectores turísticos y empresariales tampoco ha logrado traducirse en mejoras visibles en infraestructura ni en servicios. Por el contrario, prestadores de servicios aseguran que el apoyo es limitado y que los beneficios prometidos no han llegado.

Así, la estrategia de promoción internacional parece quedarse más en el discurso que en resultados concretos. Tlaxcala sigue sin posicionarse como un destino competitivo, mientras la inseguridad y la falta de turistas evidencian un panorama muy distinto al que presume la mandataria.