La cantante y su equipo aseguran que se trató de una medida médica por un cuadro de prediabetes
Hace unos días, Natalia Jiménez causó polémica después de que se difundiera que usó una ambulancia para trasladarse a la fiesta de cumpleaños de Carlos Rivera, tras su participación en el Vive Latino en la Ciudad de México, a mediados de marzo.
La situación generó críticas, ya que algunas personas consideraron que la cantante había utilizado un vehículo de emergencias para evitar el tráfico de la capital.
Natalia Jiménez reaparece para hablar de la polémica tras viajar en ambulancia
Ahora, semanas después de lo ocurrido, la artista española y su mánager dieron su versión de los hechos.
En un video publicado en redes sociales, Natalia Jiménez y su esposo, Arnold Hemkes, contaron que la cantante padece prediabetes desde hace algún tiempo.
Por eso, después de su presentación en el Vive Latino, se optó por llevarla en un transporte médico privado para vigilar su estado de salud y trasladarla a un centro médico al sur de la Ciudad de México.
La intención era clara: que los doctores revisaran a Natalia antes de decidir si podía continuar con su viaje a Tlaxcala para acompañar a Carlos Rivera en su festejo de cumpleaños.
En caso de que no estuviera en condiciones, se quedaría internada para recibir atención.
“Esa tarde que tenía el compromiso de ir al Vive Latino para hacer un dueto y una promoción con su amigo Chetes, ella no se estaba sintiendo bien; el plan original era salir del Vive Latino y tomar una helicóptero para ir a Puebla desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, queda muy cerca del venue donde se hace el Vive Latino, queda a solo unos minutos”, dijo Hemkes al inicio del video, indicando que los planes cambiaron por los malestares de Natalia.
Más adelante, el también esposo de la cantante explicó que el equipo tomó la decisión pensando en su bienestar.
“Desafortunadamente no se estaba sintiendo bien desde la tarde y su equipo, yo junto con el equipo, tomamos la decisión”, explicó Hemkes, quien además recordó que meses atrás Natalia tuvo que pasar una noche en el hospital por deshidratación.
De acuerdo con Hemkes, el problema no solo está relacionado con la prediabetes, sino también con el ritmo de trabajo que enfrenta la intérprete entre conciertos, giras y traslados.
“Estas complicaciones no vienen solo por la prediabetes, sino a la dura jornada de trabajo a la que ella está expuesta, las giras, pues por momento no hay en todos lados cosas sanas qué comer y todo esto complica un poquito su estado de salud”, agregó.
Aun así, Natalia siguió adelante con sus compromisos. Según su equipo, incluso con malestares previos, la cantante se presentó en la alcaldía de Tláhuac y cumplió con su público.
Con ese antecedente, se contrató un servicio de transporte médico privado. Durante el trayecto, se monitorearon sus signos vitales para definir si podía continuar su viaje rumbo a Tlaxcala.
“Es por eso que nosotros su equipo decidimos cuidarla al no estar sintiéndose bien, temíamos que cayera en un cuadro de deshidratación o de otra cosa, entonces el traslado que iba a ser muy fácil al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México decidimos hacerlo al sur de la ciudad y desde ahí, si ella no se sentía bien pues tomar la decisión de no ir o si su estado de salud era optimo, pudiéramos viajar a Puebla, por lo tanto tomamos la opción de rentar un servicio de transporte médico privado para que ella fuera supervisada”, explicó.
Hemkes también señaló que en el video compartido en redes se editaron algunas partes. Entre ellas la llegada al hospital y la revisión médica de Natalia.
Finalmente, los especialistas determinaron que la cantante sí estaba en condiciones de continuar con sus planes.
Fiel a su sentido del humor, Natalia cerró el video con una frase que llamó la atención de sus seguidores:
“Si un día me ven por ahí ‘pachucha’ (decaída o desmejorada) ya saben por qué es”.
