El tema surgió luego de que se denunciara que en un plantel se pretendía imponer pagos económicos a quienes no acudieran a labores comunitarias o juntas, situación que generó molestia entre familias que, por cuestiones de trabajo o situación personal, no siempre pueden participar.
Ante recientes inconformidades por cobros en escuelas primarias, autoridades educativas recordaron que ningún padre o madre de familia está obligado a pagar multas por no asistir a reuniones, faenas u otras actividades escolares.
El tema surgió luego de que se denunciara que en un plantel se pretendía imponer pagos económicos a quienes no acudieran a labores comunitarias o juntas, situación que generó molestia entre familias que, por cuestiones de trabajo o situación personal, no siempre pueden participar.
Frente a ello, se anunció que la educación pública debe mantenerse libre de condicionamientos económicos. Las actividades como faenas o apoyos escolares pueden ser acordadas entre padres, pero su participación es voluntaria y no puede derivar en sanciones de tipo monetario.
Asimismo, se enfatizó que ninguna escuela puede limitar el acceso de los alumnos ni ejercer presión mediante cobros, ya que esto contraviene los principios establecidos en materia educativa. Incluso, se advirtió que el personal escolar no está facultado para manejar recursos económicos de los padres, por lo que cualquier práctica en ese sentido debe ser reportada.
En este contexto, se hizo un llamado a las familias a informarse y ejercer sus derechos, dejando en claro que negarse a pagar este tipo de “multas” no representa ninguna falta, ni debe tener consecuencias para los estudiantes.
La recomendación es denunciar cualquier irregularidad para evitar que este tipo de prácticas se normalicen dentro de las instituciones educativas.
