Habitantes aseguran que la delincuencia comenzó a ganar terreno ante la falta de patrullajes y la poca presencia de elementos de seguridad en calles y comunidades.
La inseguridad en San Francisco Tetlanohcan se ha convertido en una bomba social que cada día genera más enojo entre la población, mientras la administración encabezada por Cristbey Pérez enfrenta crecientes señalamientos por la falta de vigilancia, la ausencia de estrategia y el aumento de hechos delictivos en el municipio.
El intento de robo registrado la noche del miércoles contra un trabajador del sector salud volvió a encender la inconformidad ciudadana, sobre todo porque fueron los propios vecinos quienes intervinieron para evitar que el delito se consumara, dejando nuevamente en evidencia la incapacidad de reacción de la policía municipal.
Habitantes aseguran que la delincuencia comenzó a ganar terreno ante la falta de patrullajes y la poca presencia de elementos de seguridad en calles y comunidades, situación que ha provocado un ambiente de miedo e incertidumbre entre las familias.
La molestia escaló y los pobladores acudieron a la presidencia municipal para reclamar directamente a la alcaldesa por el abandono en materia de seguridad pública. Ahí, ciudadanos acusaron que los robos y actos delictivos son cada vez más frecuentes mientras las autoridades municipales permanecen rebasadas.
“No hay vigilancia, no hay patrullas y cuando se les llama nunca llegan. La gente ya se siente sola”, expresaron vecinos inconformes.
Los reclamos contra Cristbey Pérez no son nuevos. Habitantes recordaron que en distintas ocasiones ya se habían manifestado por problemas similares, lo que consideran una muestra clara del descontento social y del deterioro de la confianza ciudadana hacia el gobierno municipal.
Para los pobladores, el hecho de que nuevamente tengan que salir a exigir seguridad demuestra que la estrategia de la alcaldesa simplemente no está funcionando y que Tetlanohcan atraviesa uno de los momentos más delicados en percepción de inseguridad.
Además, ciudadanos cuestionan que mientras aumentan las denuncias y la preocupación por la delincuencia, el gobierno municipal no presenta resultados visibles ni acciones contundentes para recuperar el control del municipio, por el contrario sólo quiere reflectores para engañar a la población con acciones “patito” que en nada abonan a la tranquilidad de las familias, por el contrario la incidencia delictiva se ha disparado durante los últimos meses mientras los uniformados también carecen de herramientas para desempeñar su función.
