La presidenta de comunidad fue expulsada de la reunión y pidieron la intervención del alcalde capitalino.
En la sala de Cabildo del Ayuntamiento de Tlaxcala, habitantes de Acuitlapilco reventaron en contra de la presidenta de comunidad María Luisa Cuapio Carrillo porque no ha mostrado interés para atender la crisis de agua potable que arrastran desde hace tiempo.
Fue confrontada por los propios vecinos, quienes la acusaron de no defender los intereses de la comunidad en el tema del agua. En cuestión de minutos, fue expulsada de la reunión entre reclamos y señalamientos de omisión. Antes de salir arremetió contra los inconformes por contradecir su administración.
El fondo del conflicto es que en Acuitlapilco, el desabasto de agua no es nuevo. Los habitantes relatan fallas constantes en el suministro, baja presión y periodos prolongados sin servicio. Ante ello, la principal demanda es clara: la reposición de un pozo que garantice el acceso regular al recurso.
Lo que ha encendido aún más el enojo es la percepción de abandono. Los inconformes aseguran que el problema fue planteado desde hace tiempo ante el Ayuntamiento, sin que se tomaran medidas oportunas. Para ellos, la ausencia del alcalde en un momento crítico no es casualidad, sino reflejo de una forma de gobernar distante.
“Si desde el inicio hubieran atendido, no estaríamos aquí”, reprocharon algunos de los asistentes, evidenciando el desgaste en la relación entre ciudadanía y autoridades.
Desde temprano, un grupo de pobladores llegó con una exigencia clara: ser escuchados por el presidente municipal, Alfonso Sánchez García. No querían intermediarios, ni promesas, ni diagnósticos repetidos. Querían soluciones concretas a un problema que, aseguran, ha deteriorado su calidad de vida.
Después de establecer dialogo se apuntalaron acuerdos que se inclinan a favorecer la necesidad del agua potable.
