Gobierno de Lorena Cuéllar se lava las manos mientras crecen acusaciones de represión en Nanacamilpa

 

 

Lejos de abonar a la calma, agricultores acusaron que la administración de Lorena Cuéllar ha respondido con presión e intimidación.

 

 

Pese a que el vocero Antonio Martínez Velázquez aseguró que el gobierno estatal no ha presentado denuncias contra campesinos de Nanacamilpa y que se privilegia el diálogo, las declaraciones han generado desconfianza debido a los eñalamientos constantes por represión y uso de la fuerza.

Lejos de abonar a la calma, agricultores acusaron que la administración de Lorena Cuéllar ha respondido con presión e intimidación, priorizando operativos y presencia policial en lugar de soluciones reales. Esta contradicción entre el discurso oficial y lo que ocurre en el terreno ha alimentado la percepción de un gobierno que primero reprime y después intenta justificar sus acciones.

El propio vocero reconoció que existe la versión de que los campesinos habrían interpuesto una denuncia ante la FGR, aunque admitió que no han recibido ninguna notificación formal. Esta postura evidencia improvisación, falta de control del conflicto y una preocupante ausencia de transparencia.

Además, el hecho de que las autoridades estatales se declaren “a la espera” de información federal ha sido interpretado como una evasión de responsabilidades, mientras la tensión en la zona continúa sin resolverse.

En este contexto, crece la inconformidad social al al ser el gobierno de Cuéllar omiso que, pese a hablar de diálogo, ha permitido que la confrontación escale, dejando a los campesinos en incertidumbre y reforzando la imagen de una administración que apuesta más por la presión que por soluciones que ayuden a los productores a resolver sus demandas.