Borrachito Tlaxcalteca invade territorio en Yauhquemehcan; no puede ocultar sus intereses monetarios

 

Habitantes lo señalan por un desempeño deficiente, sin obras ni resultados visibles, mientras —afirman— ha privilegiado viajes y apariciones públicas por encima de atender las necesidades del municipio.

 

El intento del alcalde Mauricio Pozos Castañón de instalar la Feria de Amaxac en la llamada Ciudad de la Cultura ha detonado una nueva ola de inconformidad, en medio de señalamientos por su bajo desempeño y una administración marcada —según ciudadanos— por la falta de resultados.
Vecinos han advertido que no permitirán que el edil “invada” un espacio que consideran fuera de su jurisdicción, acusándolo de actuar con soberbia y sin diálogo. La molestia ha escalado al grado de que en Yauhquemehcan ya se habla abiertamente de una confrontación por el territorio, lo que podría derivar en un conflicto entre comunidades.
De la misma manera, habitantes lo señalan por un desempeño deficiente, sin obras ni resultados visibles, mientras —afirman— ha privilegiado viajes y apariciones públicas por encima de atender las necesidades del municipio.
Su administración se ha centrado más en el protagonismo que en soluciones reales.
El desgaste político también se profundiza tras su salida hacia el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), lo que le ha valido el calificativo de “traidor” por parte de sectores ciudadanos que lo acusan de actuar por conveniencia.
Además, el alcalde ha estado envuelto en polémicas derivadas de decisiones cuestionadas y declaraciones consideradas torpes, lo que ha deteriorado aún más su imagen pública. Estas situaciones, sumadas a la actual disputa por la feria, refuerzan la percepción de un gobierno errático, sin rumbo claro y con constantes crisis mediáticas.
La insistencia en apropiarse de un espacio en disputa no solo evidencia falta de capacidad política, sino como posible responsable de un escenario de tensión social que pudo evitarse con diálogo y coordinación.
Mientras tanto, la administración municipal ha sido calificada como una gestión fallida, rodeada de conflictos, escándalos y decisiones que agravan, en lugar de resolver, los problemas del municipio.