Tlaxcaltecas están hartos del gobierno de Lorena Cuéllar Cisneros: Encuestas 

 

 

Se suman las múltiples manifestaciones de diversos sectores que reclaman a Cuéllar la atención a sus demandas y que en respuesta han sido reprimidos y hasta según versión de los propios quejosos amenazados.

 

 

 

Resultado de su pésimo desempeño, manifestaciones, yerros, mentiras, dudas, mala planeación, contradicciones, y otros factores, diversos estudios demoscópicos publicados en marzo evidencian la desaprobación del trabajo de la gobernadora Lorena Cuellar Cisneros.

La revisión de mediciones como Massive Caller, FactoMétrica, Cripeso y C&E Research muestra una coincidencia en los niveles de aprobación, que se ubican en un rango aproximado de entre 30 y 40 por ciento. En estos ejercicios, la mandataria aparece de forma recurrente en la parte baja de la tabla, ocupando posiciones cercanas al último tercio entre los 32 gobernadores del país.

Si bien existen variaciones metodológicas entre cada encuesta —como tamaño de muestra, tipo de levantamiento y periodicidad—, los resultados mantienen una tendencia similar: un nivel de respaldo ciudadano limitado y sin incrementos significativos en el periodo analizado.

Otros ejercicios, como los realizados por Rubrum y Electoralia, confirman este comportamiento al ubicar a la titular del Ejecutivo estatal en posiciones intermedias-bajas, con niveles de aprobación que apenas alcanzan el umbral del 40 por ciento. Estos datos refuerzan la consistencia de los resultados observados en distintas mediciones.

Una excepción se presenta en la encuesta de Demoscopia Digital, donde se reporta un nivel de aprobación superior al 50 por ciento. Sin embargo, este resultado contrasta con la mayoría de los estudios revisados, lo que sugiere la necesidad de analizar con mayor detalle las diferencias metodológicas y el contexto en el que se levantó dicha información.

Los anteriores resultados son una muestra de la desaprobación de los ciudadanos que han criticado la incoherencia de la mandataria en diferentes escenarios como seguridad, salud, infraestructura, educación y otros rubros que han sido atendidos de mala manera generando la molestia y el enojo de los pobladores.

A ello se suman las múltiples manifestaciones de diversos sectores que reclaman a Cuéllar la atención a sus demandas y que en respuesta han sido reprimidos y hasta según versión de los propios quejosos amenazados.

El seguimiento de estos indicadores será clave en los próximos meses para evaluar si existe una recuperación en la percepción ciudadana o si se mantiene la tendencia observada en el arranque del año, particularmente en un contexto donde la evaluación pública se convierte en un factor relevante para la toma de decisiones políticas y administrativas.