Las colectivas expresaron su respaldo a la iniciativa impulsada por la diputada Lorena Ruiz García, enfocada en fortalecer el marco legal para castigar la violencia en sus distintas modalidades.
Integrantes de colectivos de la sociedad civil acudieron a la sede del Congreso del Estado de Tlaxcala no sólo para manifestarse, sino para informar —desde su propia experiencia— sobre la violencia de la que han sido víctimas y, en muchos casos, protagonistas directas al enfrentar procesos de denuncia y búsqueda de justicia en la entidad.
La acción, realizada en silencio dentro de la sala de sesiones, tuvo un carácter más cercano a la denuncia pública que a la protesta tradicional. Las participantes expusieron que la violencia contra las mujeres en Tlaxcala no es un fenómeno aislado, sino una constante que atraviesa distintos ámbitos, desde el familiar hasta el institucional.
Datos presentados por el colectivo Mujeres en Consenso apuntan a que al menos la mitad de la población femenina ha experimentado algún tipo de violencia, lo que, señalaron, evidencia fallas estructurales en los mecanismos de prevención, atención y sanción.
En este contexto, las colectivas expresaron su respaldo a la iniciativa impulsada por la diputada Lorena Ruiz García, enfocada en fortalecer el marco legal para castigar la violencia en sus distintas modalidades. No obstante, advirtieron que el problema no radica únicamente en la ausencia de leyes, sino en su limitada aplicación y en la persistencia de obstáculos para las víctimas.
Aunque el Congreso local aprobó recientemente reformas al Código Penal para endurecer la tipificación y sanción del delito de abuso sexual, las organizaciones subrayaron que estas modificaciones deben ir acompañadas de seguimiento, evaluación y voluntad política para evitar que queden como medidas declarativas.
Las participantes también señalaron que muchas mujeres enfrentan revictimización, dilación en procesos judiciales y falta de acompañamiento institucional, lo que inhibe la denuncia y perpetúa los ciclos de violencia. Por ello, insistieron en que el Poder Legislativo no sólo debe legislar, sino vigilar el desempeño de las instituciones encargadas de impartir justicia.
La presencia de las colectivas en el recinto legislativo dejó un mensaje claro: la violencia de género en Tlaxcala no puede seguir tratándose como una estadística. Detrás de cada cifra, afirmaron, hay historias que evidencian la urgencia de transformar tanto las leyes como su ejecución.
