Advirtió que los bloqueos carreteros constituyen un delito.
La gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros se burló del reclamo de los agricultores que exigieron su renuncia por el abuso de poder en que fueron retirados en semanas pasadas en la carretera de Nanacamilpa.
Lejos de abrir una ruta clara de diálogo, la mandataria sostuvo en una entrevista que se trata de un asunto federal y ha advertido que los bloqueos carreteros constituyen un delito, postura que diversos sectores interpretan como lejana e insensible frente a las demandas del campo.
Dijo que las demandas van directamente al gobierno federal, pero para quitar de manera despiadada y brutal a los campesinos sí mostró autoridad.
En otro tema, la mandataria dijo que se proyecta la construcción del hospital regional proyectado en San Matías Tepetomatitlán. Aunque se anunció una inversión de 5 mil millones de pesos y una meta de 260 camas, el propio plan reconoce que solo 140 formarían parte de una primera etapa. El resto quedaría condicionado a una segunda fase sin calendario definido
Una vez mas dijo que el predio cumple con las especificaciones, que no está en litigio, pero en los hechos se desconoce si esto sea real u ocurra un caso similar como el de la Ciudad de la Cultura y el entretenimiento donde los municipios de Amaxac de Guerrero y Yauhuqmehcan se disputan el predio.
El frente ambiental tampoco escapa a la incertidumbre. La intención de clausurar dos rellenos sanitarios y reconvertir el tiradero de Atlangatepec en un polo de economía circular ha sido presentada sin detalles operativos claros, lo que mantiene dudas sobre su viabilidad real.
Así, entre anuncios millonarios, proyectos por etapas y tensiones sociales sin resolver, el gobierno de Cuéllar está más enfocado en el discurso que en ofrecer soluciones claras y resultados tangibles.
