Dijeron que no hay pruebas sudicientes para detectar quienes son los que orquestan las pintas de bardas.
El Consejo General del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones resolvió no aplicar medidas cautelares en las denuncias relacionadas con propaganda en bardas atribuida a la senadora Ana Lilia Rivera Rivera y al presidente municipal Alfonso Sánchez García, lo que marca un nuevo criterio en la atención de este tipo de casos.
Las propuestas iniciales, elaboradas por la Comisión de Quejas y Denuncias, contemplaban el retiro de la propaganda —principalmente aquella donde sí se identifica al edil—; no obstante, durante la discusión, el consejero presidente Emmanuel Ávila González planteó la imposibilidad de acreditar de manera directa la autoría de las pintas.
Bajo este argumento, y con el uso de su voto de calidad, se desecharon los proyectos que buscaban ordenar el blanqueamiento de bardas y la suspensión de la difusión, estableciendo en su lugar como única medida el deslinde público por parte de los actores señalados.
En el caso de la senadora, las bardas con la frase “Es ella” no fueron consideradas como promoción personalizada, al no contener su nombre, lo que influyó en la determinación final del órgano electoral.
La resolución también destaca que, aunque no se identificó a responsables directos de la colocación de la propaganda, tampoco se acreditó que ésta proviniera de la ciudadanía, lo que añade complejidad al análisis jurídico-electoral.
El expediente será turnado a la Secretaría Ejecutiva del ITE para dar seguimiento al criterio adoptado, en una decisión que incide en la forma en que se evaluará la propaganda política en el contexto previo a los próximos procesos electorales.
