El poder público siempre debe ser cuestionado y fiscalizado permanentemente. Pero existe una diferencia importante entre ejercer periodismo crítico y convertir un medio de comunicación en una plataforma sistemática de confrontación política basada en insinuaciones, emocionalidad y desgaste mediático.
Eso es precisamente lo que reflejan las publicaciones difundidas recientemente en “La Noticia Digital Tlaxcala”.
Durante abril y mayo, las publicaciones compartidas por dicho medio mostraron un cambio evidente en su línea editorial contra el presidente municipal de Apizaco, Javier Rivera Bonilla. A partir de ese momento comenzaron a multiplicarse publicaciones con encabezados agresivos, caricaturas degradantes, acusaciones reiteradas y asociaciones constantes entre el alcalde y temas de inseguridad, corrupción o crimen organizado; acompañados de frases como:
“¿Dónde está tu honestidad?”, “Otra mentira más”, “La ciudad del terror”, y “Represor”.
También, en varios casos se utilizan frases como: “trascendió”, “presuntamente”, “fuentes consultadas”, o “líneas de investigación”, sin presentar pruebas públicas concluyentes, resoluciones judiciales o expedientes oficiales.
El caso más delicado es la reiterada asociación entre Javier Rivera y presuntos grupos criminales mediante testimonios anónimos, versiones sin identificar y supuestas investigaciones no judicializadas públicamente. Porque al final casi siempre utilizan la frase: “hasta el momento no existe resolución judicial firme”.
A ello se suma el uso constante de caricaturas y montajes visuales donde Javier Rivera aparece representado como Pinocho, marioneta, figura indiferente frente a la muerte o personaje ligado simbólicamente a violencia y corrupción.
La narrativa proyecta un enfoque permanente de desgaste y polarización política.
Resulta además relevante observar que este endurecimiento de la línea editorial coincide con el distanciamiento entre el Ayuntamiento de Apizaco y dicho medio de comunicación tras la terminación de la relación de difusión institucional que anteriormente existía entre ambas partes. A partir de ese momento comenzaron a multiplicarse publicaciones con señalamientos constantes contra el gobierno municipal.
Sin embargo, el análisis también obliga a revisar el contexto público del propio director del medio.
Porque mientras Pablo Morales exige transparencia y ética pública, durante su dirigencia en la UPET también enfrentó cuestionamientos públicos relacionados con:
falta de transparencia,
manejo interno, convocatorias presuntamente amañadas, petición de recursos económicos, y exigencias de rendición de cuentas por parte de periodistas y medios de comunicación.
Incluso, un desplegado firmado presuntamente por 34 periodistas, fotógrafos, camarógrafos, locutores y dueños de medios expresó inconformidad pública y exigió claridad sobre actividades realizadas en nombre del gremio periodístico.
Entre los antecedentes públicos documentados destacan:
Presidente de la UPET pide “chayo” para viajar y comer en EEUU
En cena de negros se convierte presentación de convocatoria de la UPET, misma que, sería ilegal
https://www.periodicoenfoque.com.mx/tlaxcala/periodistas-de-tlaxcala-exigen-claridad-a-lider-de-upet-por-polemicas-gestiones
https://www.periodicoenfoque.com.mx/tlaxcala/confrontan-a-pablo-morales-por-amanada-convocatoria-de-la-upet
https://oem.com.mx/elsoldetlaxcala/local/periodistas-demandan-a-pablo-morales-no-postergar-mas-emision-de-convocatoria-para-renovar-la-upet-21151478
https://intoleranciadiario.com/tlax/articles/2025/01/15/1033065-periodistas-de-tlaxcala-piden-a-dirigente-de-upet-convocatoria-para-renovacion.html
Periodista repudia sumisión del dirigente de la UPET, por; vendido y centavero
Quien ahora acusa constantemente de opacidad también fue señalado públicamente por opacidad. Quien exige rendición de cuentas también enfrentó exigencias de rendición de cuentas. Quien diariamente cuestiona la ética pública también ha sido cuestionado públicamente dentro del propio gremio periodístico.
El problema no es cuestionar al poder. El problema es cuando la crítica deja de ser periodismo y comienza a convertirse en narrativa permanente de confrontación política.
El presente texto constituye un ejercicio de análisis y opinión basado en publicaciones y antecedentes públicos disponibles en medios digitales.
