El político oportunista también endureció el discurso contra quienes han sido vistos en eventos de otras fuerzas políticas.
De manera inteligente el diputado local y dirigente del Partido Alianza Ciudadana (PAC), Héctor Ortiz Ortiz, dejó abierta la puerta a alianzas con distintos partidos, en un escenario donde todavía no hay definiciones claras pero sí interés de adherirse a una alianza ganadora.
Aunque el legislador asegura que han sostenido pláticas con distintas fuerzas políticas, por ahora no existe ningún acuerdo cerrado. Sin embargo, en el ambiente político se interpreta que el PAC sigue en espera, midiendo escenarios y revisando con quién le conviene ir rumbo a los próximos procesos electorales.
En sus propias palabras, la lógica del partido es no quedarse fuera del juego:
“Estamos hablando, sí, pero no hay nada cerrado. Si hay una alianza, tiene que convenirle al partido”, ha dicho, dejando ver que la decisión final dependerá de qué tan rentable sea cada opción política.
El problema es que esa misma estrategia de “esperar a ver cómo se acomodan las fichas” termina mostrando a un partido que no apuesta por sí mismo, sino por el margen de maniobra que le den otras fuerzas.
Ortiz Ortiz insistió en que el PAC tiene perfiles para competir en distintas posiciones electorales y que incluso ven condiciones favorables en algunos distritos donde ya tienen presencia. Pero la realidad es que su estructura sigue siendo limitada, con poca representación municipal y apenas una diputación local como principal carta de presentación.
“Nuestro objetivo es ganar cinco municipios más de los que actualmente gobernamos”, afirmó el dirigente.
En el plano interno, también endureció el discurso contra quienes han sido vistos en eventos de otras fuerzas políticas, particularmente de Morena, como el caso del alcalde de Apetatitlán, Azaín Ávalos.
Ahí advirtió que el partido no permitirá indisciplina, aunque dejó claro que las decisiones se tomarán después.
“En su momento se aplicarán las sanciones correspondientes, pero la disciplina se mantiene; quien no quiera estar en el partido, se puede ir”, dijo.
Sin embargo, más allá del mensaje disciplinario, el partido intenta mantener cohesión mientras algunos de sus cuadros ya se mueven en otros escenarios.
En ese contexto, Ortiz Ortiz también dejó abierta la posibilidad de que el PAC termine jugando como “bisagra” o incluso como pieza de negociación en la próxima elección, dependiendo de cómo se acomoden las fuerzas políticas.
Incluso no descartó la posibilidad de buscar la candidatura al gobierno del estado, aunque condicionó todo al reacomodo general del tablero político.
“Cuando se pongan las fichas en el tablero, deberemos establecer el juego”, expresó.
De esta manera, el PAC no se cierra, no se adelanta y no define todavía su rumbo mientras el resto de los partidos ya avanza en definiciones.
En el fondo, el movimiento que se le atribuye es esperar a ver quién va arriba para sumarse al escenario ganador y no quedarse fuera de la jugada principal rumbo a 2027.
