Personal de LCC trataría con la punta del zapato a los ciudadanos del programa Bienestar para tu Salud 

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Las inconformes también afirmaron que algunas personas afiliadas al programa fueron convocadas para participar en actividades de carácter político.

 

 

 

Beneficiarias del programa “Bienestar para tu Nutrición”, impulsado por el Gobierno del Estado que encabeza la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, denunciaron presuntas irregularidades, condicionamientos y un trato que califican como inapropiado por parte de la encargada de la unidad de atención en el municipio de Tlaxco.

De acuerdo con testimonios ciudadanos, las usuarias señalaron que supuestamente se les condiciona el acceso al apoyo obligándolas a consumir un número determinado de comidas, además de exigir pagos en efectivo, lo que —afirman— limita el uso de la tarjeta del programa y contraviene sus reglas de operación.

Asimismo, acusaron que en diversas ocasiones han tenido que esperar hasta tres horas para recibir atención, situación que atribuyen a presuntas deficiencias en la organización del servicio.

Además, aseguraron que la encargada presume que «nadie la puede tocar», porque supuestamente mantiene una relación cercana con los responsables estatales del programa, identificados por las denunciantes como Héctor Campech y Benel Espinoza, situación que, afirman, ha provocado que continúen las irregularidades sin que exista una intervención por parte de las autoridades.

Otra de las inconformidades es el presunto trato preferencial hacia algunas beneficiarias, quienes —aseguran— reciben atención fuera de los días establecidos en el calendario, mientras que al resto se le exige cumplir estrictamente con las fechas asignadas.

Las denunciantes también señalaron que, particularmente los sábados, se les obliga a realizar consumos únicamente en efectivo bajo el argumento de que no existen alimentos con el monto requerido, por lo que deben completar compras mínimas para no regresar otro día.

A ello se suma, según las beneficiarias, un trato déspota, grosero y prepotente por parte de la responsable de la unidad, quien presuntamente mantiene una actitud intimidatoria hacia las personas que acuden por el apoyo alimentario.

Las inconformes también afirmaron que algunas personas afiliadas al programa fueron convocadas para participar en actividades de carácter político, situación que solicitaron sea investigada por las autoridades competentes.

Ante este panorama, las beneficiarias exigieron una investigación sobre el funcionamiento del programa en Tlaxco, el cambio de la encargada de la unidad y la implementación de un servicio que opere con transparencia, respeto y apego a las reglas de operación, al considerar que los apoyos sociales deben llegar a la población sin condicionamientos ni malos tratos.