Miente y desinforma: trabajadores del CECyTE no bajan de hocicón y cirquero al vocero de LCC

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Maestros y personal del subsistema respondieron con dureza y calificado como falsa la versión que pretende presentar sus conquistas laborales como privilegios.

 

 

La versión difundida por el vocero del Gobierno del Estado, Antonio Martínez Velázquez, sobre la situación financiera del CECyTE-EMSAD encontró una respuesta frontal de los trabajadores. El sindicato rechazó que las prestaciones laborales sean “privilegios” o las responsables del presunto déficit financiero del subsistema y acusó al funcionario de lanzar señalamientos públicos con información que, aseguran, no corresponde a la realidad.

Maestros y trabajadores salieron en defensa de sus derechos laborales y del Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), al señalar que las prestaciones que reciben no aparecieron por ocurrencia ni fueron concedidas de manera arbitraria, sino que son resultado de años de lucha sindical y forman parte de acuerdos que generan derechos y obligaciones para las partes involucradas.

Lo anterior ante los señalamientos realizados desde el Gobierno del Estado sobre el peso financiero que representarían las prestaciones contempladas en los contratos colectivos del CECyTE-EMSAD.

Para los trabajadores, el problema comienza desde la forma en que se están presentando las cifras.

El sindicato sostuvo que es incorrecto cargar al Contrato Colectivo de Trabajo la totalidad del gasto y utilizar esa cifra para responsabilizar a los trabajadores del supuesto problema financiero del subsistema.

Explicaron que buena parte de las prestaciones se encuentran previstas dentro del catálogo de prestaciones federales aplicable al sistema educativo y cuentan con esquemas de financiamiento en los que participan los gobiernos federal y estatal, conforme al convenio de creación del propio subsistema.

Por ello, exigieron que las autoridades hagan las cuentas completas y desglosen cuáles prestaciones corresponden al catálogo federal y cuáles se encuentran fuera de éste, antes de señalar públicamente que los derechos laborales son la causa del déficit.

En pocas palabras, los trabajadores sostienen que no se puede meter todo en el mismo costal y después presentar la factura como si cada peso saliera exclusivamente de prestaciones extraordinarias.

Respecto a la rifa de vehículos realizada en el marco de actividades para los trabajadores, beneficio que habría sido utilizado como ejemplo de los supuestos excesos.

El sindicato respondió que este tipo de prestación también existe para trabajadores de otros niveles educativos en Tlaxcala, por lo que rechazó que pueda presentarse como algo extraordinario, desproporcionado o exclusivo del personal del CECyTE-EMSAD.

Para los inconformes, el discurso del vocero Antonio Martínez Velázquez busca colocar ante la opinión pública a los trabajadores como responsables de un problema financiero cuya explicación, aseguran, requiere revisar mucho más que los contratos colectivos.

De ahí que maestros y personal del subsistema hayan respondido con dureza y calificado como falsa la versión que pretende presentar sus conquistas laborales como privilegios.

El sindicato defendió la legalidad del Contrato Colectivo y recordó que se trata de un instrumento que obliga tanto a los trabajadores como a la parte patronal. Por ello, sostuvo que los derechos reconocidos no pueden ser desconocidos de un momento a otro mediante declaraciones públicas.

También reclamaron que, en lugar de utilizar los medios de comunicación para lanzar señalamientos contra la base trabajadora, el Gobierno del Estado abra espacios de diálogo y presente con transparencia la información financiera completa del CECyTE-EMSAD.

Los trabajadores dejaron claro que no aceptarán cargar con la etiqueta de “privilegiados” ni ser convertidos en los culpables de los problemas financieros de la institución sin que antes exista un desglose serio, transparente y documentado de las cuentas.

La respuesta del CECyTE-EMSAD también deja mal parado al vocero Antonio Martínez Velázquez, quien ahora enfrenta el señalamiento directo de maestros y trabajadores que lo acusan de desinformar y construir una narrativa incompleta sobre el conflicto.

Para el sindicato, la salida no está en buscar culpables frente a las cámaras ni en exhibir prestaciones laborales como si fueran excesos. La solución, insistió, pasa por el diálogo, la transparencia y el respeto al Contrato Colectivo de Trabajo.

Porque, según dejaron claro los trabajadores, una cosa es explicar un déficit financiero y otra muy distinta intentar cuadrar las cuentas poniendo en la mira los derechos laborales.