No coincide lo que se dice y lo que se hace, una vez más la gobernadora volvió a caer en su propia trampa.
“Si me reuní con Héctor Ortiz Ortiz pero fue para hablar de los cambios de la rectoría” precisó la gobernadora Lorena Cuéllar tras ser cuestionada por celebrar un encuentro a “escondidas” en donde se presume la negociación de la sucesión y la llegada de Alfonso Sánchez García al gobierno.
Lo que llama la atención es que se reunió con el diputado local y ex gobernador en lugar de Serafín Ortiz quien fue el encargado y jefe supremo de la UATx en los últimos años.
Y es que todo parece indicar que a Lorena Cuéllar se le olvidó su promesa de campañas que de llegar al gobierno les quitaría la máxima casa de estudios a los refugiados y oriundos de Oaxaca.
Esta declaración contrasta lo que declaró el propio ex gobernador al asegurar que sí tuvo un encuentro con Alfonso y que seguirá reuniéndose con más personajes políticos porque su partido está abierto a la democracia.
No coincide lo que se dice y lo que se hace, una vez más la gobernadora volvió a caer en su propia trampa y difícilmente podrán salir porque el gobierno prácticamente se les ha hecho engrudo en las manos.
