De titular de la Coeprist a político migajero: Steve deja el trabajo y se va de foca aplaudidora

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El funcionario en pleno horario laboral cambió el escritorio por trabajo electoral.

 

 

 

El titular de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios de Tlaxcala (Coeprist), Steve del Razo, fue exhibido participando en una reunión política vinculada al alcalde capitalino con licencia, Alfonso Sánchez García, alimentando las sospechas de que la estructura gubernamental ya opera para impulsar una candidatura rumbo a 2027.

 

Las imágenes difundidas del encuentro realizado en la comunidad de Xaltipa, municipio de Contla, muestran al funcionario estatal integrado al grupo de operadores y simpatizantes del aspirante morenista.

 

El funcionario en pleno horario laboral cambió el escritorio por trabajo electoral, haciendo a un lado su responsabilidad como funcionario y desatendiendo sus encomiendas.

 

Se desconoce si Steve del Razo, solicitó licencia, permiso o vacaciones para asistir al encuentro.

 

La presencia del comisionado alimenta las constantes denuncias de una presunta operación política desde distintas áreas del gobierno para respaldar a Alfonso Sánchez, pese a que la legislación exige a los servidores públicos conducirse con imparcialidad y abstenerse de utilizar su investidura o recursos públicos en favor de aspirantes.

 

Cabe destacar que el funcionario ha Sido uno de los más señalados en la administración estatal por su incapacidad para ostentar cargos, su ignorancia y abusos que ha cometido lo colocan como el peor elemento del gobierno lorenista y los cargos que ostenta son pago de favores políticos y no otorgados por su capacidad profesional.

 

Por otra parte, la imagen refleja el creciente involucramiento de funcionarios estatales en la disputa interna de Morena, una práctica que la oposición y diversos actores políticos han señalado como una posible intervención indebida del aparato gubernamental en un proceso partidista.

 

Mientras la administración estatal insiste en un discurso de neutralidad, los hechos demuestran lo contrario y continúan alimentando la percepción de que algunos funcionarios ya dejaron el servicio público para convertirse en operadores políticos, poniendo en entredicho la imparcialidad que exige el cargo que hoy ostentan.