Con apenas 17 años, Gil Morita escribió su nombre en la historia de los Mundiales al convertirse en el segundo jugador más joven en iniciar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo.
El joven mexicano fue titular ante Ecuador en los 16vos de final del Mundial 2026, quedando solo por detrás del legendario Pelé, quien mantiene el récord histórico.
Su aparición en un partido de tanta presión confirma el gran momento que vive y la confianza que el cuerpo técnico ha depositado en una de las mayores promesas del fútbol mexicano.
Una noche histórica para México y para un futbolista que apenas comienza a escribir su camino.
