El DIF de Tlaxcala se convirtió en la pasarela política de la familia gobernante.
Mariana Espinosa de los Monteros Cuéllar, hija de la gobernadora y presidenta honorífica del DIF Estatal por dedazo familiar se vio obligada a declarar que no busca una candidatura.
“No estoy buscando candidatura, mucho menos plurinominal, jamás aceptaría una candidatura plurinominal”, dijo.
Pese a esta declaración, al interior del partido se da por hecho que el apellido Cuéllar quiere extender su control más allá del 2027 y que la vía más segura es colar a la hija por la lista plurinominal, donde no se necesitan votos, solo padrinazgo.
La funcionaria sostuvo que por el momento está concentrada en cerrar pendientes del SEDIF: más adopciones, la nueva Casa de los Niños, el Centro de Justicia para Niñas, Niños y Adolescentes, el equipamiento de las UBR y una segunda Clínica de las Emociones.
Es decir, reconoce que a casi cinco años de haber heredado el DIF, todo sigue pendiente. No hay Casa de los Niños, no hay Centro de Justicia terminado, las UBR siguen sin equipo y las adopciones siguen atoradas en burocracia.
Y es que el DIF de Tlaxcala se convirtió en la pasarela política de la familia gobernante. Bajo el discurso de las familias tlaxcaltecas, lo que se ha construido es una plataforma de imagen con recursos públicos, con eventos, fotos y giras que replican exactamente el interés de quien busca candidatura.
Por si fuera poco, ha dicho que su compromiso es con el proyecto de la gobernadora Lorena Cuéllar, es decir, no con Tlaxcala, ni con los niños del DIF, sino con el proyecto familiar.
Por ahora, la hija de la gobernadora aseguró que no le interesa inmiscuirse en una candidatura, pero serán los tiempos venideros que confirmen o nieguen sus declaraciones, toda vez que la intención de la familia Cuellar es que personajes y parientes afines a la mandataria continúen en el poder.
